¿Qué es RIVACAN?

Es un proyecto liderado por el Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria (IHCantabria) en colaboración con la asociación Red Cambera, para diseñar una Red de Infraestructura Verde y Azul (RIVA) en Cantabria con el objetivo de fortalecer la resiliencia social y ambiental de la región.

RIVACAN se enmarca en la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas, y parte de la constatación de que los riesgos de daños a personas e infraestructuras, provocados por los peligros climáticos —olas de calor, inundaciones fluviales, erosión costera y sequías—, junto con la pérdida de biodiversidad y la fragmentación de los ecosistemas, requieren un nuevo modelo de gestión territorial. 

Este modelo debe integrar la conservación de la biodiversidad, la provisión de servicios ecosistémicos y la adaptación al cambio climático en un marco participativo que involucre a administraciones, agentes locales y ciudadanía.

Figura teórica de la Red de Infraestructura Verde y Azul

Red estratégicamente planificada de ecosistemas naturales y semi-naturales diseñada y gestionada para proporcionar un amplio rango de servicios ecosistémicos (SE) y preservar la biodiversidad tanto en ambientes rurales como urbanos.

La RIVA integra diversos procesos que ocurren en la cuenca, conectando ecosistemas mediante áreas núcleo, conectores y zonas de amortiguación.

Las áreas núcleo son centros funcionales y multifuncionales, encargados de la provisión de SE y/o la conservación de la biodiversidad. Estas áreas están enlazadas por los conectores, que tienen en cuenta tanto los flujos bióticos (animales) como los abióticos (agua, energía, materiales) relevantes.

Las zonas de amortiguación actúan como transiciones entre las áreas núcleo y el resto de la matriz del paisaje. Aunque estas zonas tienen una capacidad limitada para proporcionar SE, son esenciales para proteger las áreas núcleo, que son fundamentales para la biodiversidad y los SE.

Objetivos del proyecto:

Diseñar y estructurar una RIVA en Cantabria, como herramienta de planificación y gestión que permita:

1.

Adaptar el territorio a los riesgos climáticos actuales y futuros.

2.

Conservar y restaurar la biodiversidad y garantizar su conectividad ecológica.

3.

Optimizar la provisión de servicios ecosistémicos de regulación y abastecimiento.

4.

Integrar la participación de agentes clave en el diseño y toma de decisiones.

¿Qué resultados se pretende alcanzar?

Una propuesta de Infraestructura Verde y Azul (RIVA) para Cantabria que permita:

Conservar, conectar y restaurar ecosistemas clave para garantizar la provisión de servicios ecosistémicos.

Reducir la vulnerabilidad de Cantabria frente a riesgos climáticos como inundaciones, olas de calor y sequía, o erosión de ladera y costera.

Proporcionar herramientas metodológicas basadas en la investigación científica para la gestión territorial que permitan cumplir con los objetivos y las obligaciones derivadas de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde.

Acciones

El proyecto se desarrollará mediante una metodología científica y participativa que combina:

Análisis espacial de riesgos climáticos y dependencias entre unidades del paisaje.

Modelado y cartografía de hábitats, especies y servicios ecosistémicos.

Priorización de áreas estratégicas de conservación y restauración.

Proceso participativo con administraciones, municipios y agentes sociales para validar criterios y objetivos.

Validación y transferencia de resultados a las estrategias regionales y nacionales.