¿Qué es RIVACAN?

Un proyecto liderado por el Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria (IHCantabria) en colaboración con la asociación Red Cambera para diseñar una Red de Infraestructura Verde y Azul (RIVA) que fortalezca la resiliencia social y ambiental de la región.

¿Cómo surge RIVACAN?

La iniciativa parte de la constatación de que los riesgos climáticos —olas de calor, inundaciones, procesos erosivos y sequías—, junto con la pérdida de biodiversidad y la fragmentación de los ecosistemas, requieren un nuevo modelo de gestión territorial. Este modelo debe integrar la conservación de la biodiversidad, la provisión de servicios ecosistémicos y la adaptación al cambio climático en un marco participativo que involucre a administraciones, agentes locales y ciudadanía.

¿Qué es una RIVA?

Una red de elementos naturales y seminaturales del paisaje, incluyendo ecosistemas y hábitats a conservar y restaurar, estratégicamente diseñada y gestionada para aportar beneficios a la sociedad, tanto en entornos naturales como rurales y urbanos. 

¿Por qué se le llama infraestructura verde?

Porque presta servicios esenciales, igual que una infraestructura gris (carreteras, tuberías, alcantarillado), pero usando procesos naturales: infiltración del agua, sombra, evapotranspiración, captura de carbono, etc.

¿Por qué se le llama infraestructura azul?

Porque integra el agua como parte de la infraestructura: ríos, arroyos, lagos, drenajes naturales, costas, acuíferos.

¿Qué beneficios aporta una RIVA?

  • recursos naturales
  • prevención de riesgos. Ejemplos en Cantabria: 
    • regulación hídrica
    • protección del suelo frente a la erosión
    • la mitigación de inundaciones
    • prevención de incendios forestales
    • protección frente a inundación costera (aumento nivel del mar)
  • conservación de ecosistemas
  • valores culturales, identidad 
  • salud y bienestar

¿Cómo es una RIVA?

Está  formada por: 

 

  • Áreas núcleo: espacios de alta biodiversidad y provisión de servicios ecosistémicos, por ejemplo ríos, bosques autóctonos.
  • Conectores: corredores ecológicos que aseguren la conectividad funcional y genética, por ejemplo zonas de ribera y franja litoral.
  • Zonas de amortiguación: espacios de transición que protejan las áreas núcleo y reduzcan impactos externos, por ejemplo filtros verdes de vegetación leñosa autóctona.
  • Elementos singulares: elementos naturales o seminaturales interesantes para el mantenimiento de los bienes culturales, patrimoniales y de la biodiversidad regional, por ejemplo manantiales, cuevas, árboles singulares. 

¿Qué son los servicios ecosistémicos?

Los servicios ecosistémicos hacen referencia a la multitud de beneficios que la naturaleza aporta a la sociedad.

Los servicios de regulación, por ejemplo, regulan flujos abióticos y bióticos en el paisaje, y resultan esenciales para el mantenimiento de la calidad del agua o el ciclo de nutrientes, contribuyendo también a la provisión de alimentos, recursos materiales y energía y abastecimiento.  Además, reducen los riesgos asociados a fenómenos extremos, como inundaciones, erosión o cambios de temperatura. Para ello, la biodiversidad es esencial. 

En definitiva, los servicios ecosistémicos hacen posible la vida humana al generar alimentos nutritivos y agua limpia, regulan las enfermedades y el clima, apoyan la polinización de los cultivos y la formación de suelos, y ofrecen beneficios recreativos, culturales y espirituales.

La RIVA trata de garantizar el mantenimiento de estos servicios ecosistémicos para que la sociedad se beneficie de los mismos. 

¿Cuál es la aproximación de RIVACAN a los servicios ecosistémicos?

Se valoraría más la función, la adaptabilidad y la resiliencia que la naturaleza ofrece, en lugar de centrarse exclusivamente en su conservación pasiva. Este enfoque, que Mace (2014) denomina el “marco de conservación personas y naturaleza», destaca la importancia de las estructuras e instituciones culturales para promover la construcción de verdaderas redes de interacciones socio-ecológicas. No solo se trata de generar y aprovechar los servicios ecosistémicos, sino de formar socio-ecosistemas dinámicos, resilientes y resistentes donde se integren el desarrollo económico y social, la garantía del mantenimiento de los servicios ecosistémicos y la conservación de la biodiversidad.

¿Qué efecto tendrá RIVACAN sobre el territorio?

RIVACAN constituye una propuesta estratégica y pionera en Cantabria, que busca transformar la gestión territorial hacia un modelo adaptativo, resiliente y sostenible. Su enfoque científico, participativo y alineado con las políticas nacionales y europeas lo convierte en un proyecto de referencia para afrontar los retos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad, asegurando un futuro más seguro y equilibrado para la región.

¿Qué se pretende conseguir?

RIVACAN pretende crear un modelo territorial innovador que estructure y gestione los ecosistemas de Cantabria en una red ecológica coherente de áreas núcleo, conectores y zonas de amortiguación. Esta red permitirá conservar la biodiversidad, restaurar hábitats degradados y reducir la vulnerabilidad del territorio frente a riesgos climáticos.