¿Sabías que las especies protegidas son esenciales para conservar los ecosistemas de Cantabria?
La conservación de las especies protegidas va mucho más allá de evitar su desaparición: también contribuye a mantener ecosistemas sanos y funcionales. El oso pardo (Ursus arctos) ayuda a dispersar semillas y favorece la regeneración de los bosques cantábricos; el salmón atlántico (Salmo salar) es un pez migrador que conecta el mar y los ríos durante su ciclo vital, transportando materia y nutrientes entre ecosistemas; y el nenúfar amarillo (Nuphar luteum), una planta característica de humedales y masas de agua tranquilas, proporciona refugio a numerosas especies acuáticas. Cuando protegemos estas especies, estamos contribuyendo también a la conservación de los bosques, ríos y humedales que sustentan la biodiversidad de Cantabria.
¿Sabías que algunas plantas invasoras pueden transformar por completo los ecosistemas?
Algunas especies exóticas invasoras tienen una enorme capacidad para desplazar a la flora autóctona. El plumero de la Pampa (Cortaderia selloana), muy conocido en Cantabria, produce miles de semillas dispersadas por el viento y forma densas masas que colonizan, especialmente, terrenos degradados e impiden la regeneración de especies nativas. La
chilca (Baccharis halimifolia), presente en marismas y zonas costeras, puede transformar profundamente estos hábitats gracias a su rápido crecimiento y elevada capacidad de rebrote. Otra especie especialmente problemática es el bambú japonés (Reynoutria japonica), que desarrolla extensos rizomas subterráneos y un follaje tan denso que impide el crecimiento de la vegetación nativa, especialmente en las zonas de ribera de la región.
¿Sabías que algunas especies invasoras de fauna amenazan a la biodiversidad y a los servicios ecosistémicos?
Entre las especies invasoras más preocupantes para Cantabria destaca el visón americano (Neovison vison), un depredador con gran capacidad de adaptación que compite directamente con el visón europeo y puede poner en peligro la diversidad de comunidades de peces, anfibios y aves acuáticas. La avispa asiática (Vespa velutina), presente en Cantabria desde hace años, ejerce una intensa presión sobre las abejas y otros insectos polinizadores, afectando tanto a los ecosistemas como a la apicultura. En los ecosistemas acuáticos, el mejillón cebra (Dreissena polymorpha) supone una seria amenaza por su rápida expansión y capacidad para colonizar cualquier superficie, alterando las condiciones ecológicas de ríos y lagos y favoreciendo desequilibrios en las comunidades acuáticas.