Una vez identificados los principales riesgos climáticos actuales y futuros, el siguiente paso es caracterizar los hábitats naturales, continentales/terrestres y costeros, que cumplen la función de regular dichos riesgos. Para ello, se desarrollarán modelos que permitan obtener un mapa detallado y actualizado de robledales, hayedos y alisedas, entre otros hábitats. Al mismo tiempo, se seleccionarán aquellas especies de fauna más relevantes para la diversidad regional, tanto por su valor intrínseco (especies protegidas) como por sus posibles efectos nocivos en los ecosistemas (especies invasoras).

Además, continuaremos avanzando en la construcción colectiva de soluciones basadas en la naturaleza (SbN) desde dos puntos de vista que convergerán en el proyecto: en primer lugar, se identificarán las soluciones basadas en la naturaleza con mayor potencial para ser aplicadas a los riesgos climáticos de Cantabria mediante la elaboración de un catálogo, y en segundo lugar, se continuará trabajando en la organización y facilitación de varios talleres de codiseño centrados en las Cadenas de Impacto de Riesgos Climáticos (CIRC) en Cantabria. Estas sesiones reunirán a personal técnico de diversas administraciones públicas y el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria.

Los talleres tendrán como objetivo comprender mejor cómo se generan y propagan riesgos como las inundaciones fluviales y costeras, sequías, incendios forestales, erosión o las olas de calor urbanas, y explorar conjuntamente qué Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) pueden contribuir a reducirlos.

Este proceso participativo contribuye con un enfoque innovador, facilitando espacios de encuentro para fortalecer la resiliencia territorial y social frente al cambio climático mediante SbN replicables y escalables.